La final de la Copa de Africana de Naciones, sostenida este domingo en la capital de Marruecos, Rabat, enfrentó a las escuadras del local con la de Senegal, conocida popularmente como los Leones de la Teranga.
Ambos equipos llegaron a la instancia definitoria del mayor torneo futbolístico del continente con el propósito de obtener su segundo trofeo, aspecto que sobre todo Marruecos, por su condición de anfitrión, aspiraba a conseguir luego de 50 años de haber logrado su primer título.
El partido no estuvo exento de polémica y sensaciones extremas. A pocos minutos del final del segundo tiempo, y luego de haber anulado un gol senegalés el árbitro falló un penal contra Senegal, lo que motivo protestas airadas y el abandono del campo por el once visitante.
Sin embargo, al reanudarse el encuentro, Brahim Díaz, jugador del Real Madrid, falló la ejecución entregando dócilmente la pelota al arquero.
Así se llegó a tiempo suplementario, empatados en cero.
La Teranga
“Teranga” no es solo el apodo del combinado de fútbol de Senegal. Significa en wolof algo más que simple “hospitalidad” – definición que han impregnado sobre todo los guías turísticos – y es un concepto que está profundamente entroncado con la filosofía de vida del pueblo senegalés.
Basada en la idea de generosidad, está presente en la vida cotidiana de los habitantes. Seguir la teranga equivale a hacer que el otro se sienta cómodo, independientemente de su nacionalidad, religión o clase social. El historiador senegalés Ibra Sène explica que la teranga consiste, en particular, en aconsejar y tratar a otras personas como si fueran miembros de su familia.
En la alimentación la teranga se refleja en que las familias senegalesas preparan un plato adicional por si acaso llega un visitante. La convivencia entre religiones es otro aspecto de la teranga: por ejemplo, los cristianos preparan para los musulmanes el ngalax (mijo, mantequilla de cacahuete, polvo de baobab) cuando se acerca la Pascua. Del mismo modo, los musulmanes comparten la comida del Eid. Los diferentes grupos étnicos de Senegal conviven y Senegal no conoce conflictos relacionados con esta diversidad, gracias a la teranga, según Ibra Sène.
Según la interpretación histórica, la Teranga ha sido importante en colaborar con la coexistencias de los diversos grupos étnicos y en aportar a la unidad necesaria para lograr la independencia del régimen colonial.
El primer presidente de Senegal, el reconocido poeta internacional de la negritud, Léopold Sédar Senghor, propuso que la “Teranga” fuera el instrumento y medio que permitiera la unión del país entero, convirtiéndose en la base de su identidad nacional.
Si bien el país no ha estado desde entonces exento de conflictos internos, de intentos golpistas y secesionistas, Senegal ha logrado consolidar con el tiempo una paz relativa y un aumento de su soberanía. En julio de 2025, Francia entregó sus últimas bases en territorio senegalés, poniendo fin a 65 años de presencia militar francesa en el territorio del país
El resultado del partido
Los lectores se preguntarán cual fue el resultado definitivo de la final. Apenas iniciado el tiempo suplementario, a los 93 minutos, Pepe Gueye de Senegal disparó afuera del área para finalmente abrir el marcador. Tanto que, más allá de los denodados embates marroquíes, definiría el encuentro y consagraría a Senegal como campeón de la Copa 2026.
Acaso el espíritu de la Teranga, de la solidaridad, del cuidado por el otro, del humanismo, también termine triunfante, en estos tiempos turbulentos, llenos de ataques al bienestar de la Humanidad.
