Somos una pareja de profesores universitarios brasileros, investigadores sénior de alternativas al colapso medioambiental, que hemos estado visitando comunidades alternativas a la sociedad que provoca este colapso. Durante más de dos décadas hemos visitado ecovillas, comunidades intencionales, tribus indígenas y ecolugares donde se practica la regeneración medioambiental y un modo de vida sin consumo. Han sido casi cincuenta ecolugares en más de 20 países de los cinco continentes.
Tuvimos la oportunidad de residir durante algunos meses en Auroville, la mayor ecoaldea del mundo, en la India, en tres ocasiones y Débora escribió un libro sobre esta comunidad (descargar aquí). Con el fin de dar a conocer esta experiencia única, Débora también realizó, junto con Alicia Blanco, de la agencia ciudadana Pressenza, una serie titulada «Descubriendo Auroville» (acceder aquí con subtítulos en español).
En los últimos años, decidimos organizar las visitas a las comunidades en un proyecto que llamamos «Visitando el Nuevo Mundo» y realizamos pequeños vídeos sobre muchos de los lugares visitados (acceda aquí, en portugués). También en colaboración con Pressenza, realizamos el podcast “Construtoras do Futuro” con entrevistas a las mujeres fundadoras de algunas de las comunidades visitadas (acceda aquí, en portugués).








De vuelta en casa tras nuestro último viaje –esta vez por Europa–, sentimos la necesidad de compartir un balance de la experiencia y agradecer profundamente a esos laboratorios de la nueva humanidad que hemos conocido con gran alegría.
Hemos sido testigos de una miríada de innovaciones en la vida cotidiana que apuntan a otra perspectiva de la sociedad: comunitaria, ecológica, igualitaria, democrática y más conectada con lo sagrado. Invitamos al lector y a la lectora a conocer mejor nuestras impresiones a través de este texto en el que hablamos de las innovaciones mencionadas y también del contexto multidimensional en el que las personas decidieron “ser el cambio que querían ver en el mundo” y crear pedazos más felices de futuro, como sugirió Mahatma Gandhi.










